jueves, 27 de mayo de 2010

cementerios

El cementerio Resurrección es famoso mundialmente por el fantasma de Resurrection Mary. Su espíritu dicen ronda en el cementerio y la avenida Archer donde murió atropellada desde 19:30.

En las rejas de la puerta principal muchas veces se le ha visto caminar hacia ellas, o atravesarlas, después de que son cerradas en la noche. La historia más conocida de Resurrection Mary es la de enero de 1979, cuando un taxista perdido pasaba por un salón de fiestas en el 8,900 de la ave Archer y vio a la joven sola a las 1:30 de la mañana. El taxista se ofreció llevarla a su casa sin cobrarle, a cambio que ella le diera direcciones a dónde ir.
La joven se subió al asiento trasero y le dijo que tomara la Ave. Archer. Después de varios minutos dijo este es el lugar, desapareciendo justo cuando pasaban por el cementerio Resurrection.

Jarry Palus la conoció y bailó con ella en 1936, pero cuando la llevaba a su casa ella le pidió se detuviera enfrente del cementerio, de acuerdo al documental Fantasmas de Chicago. “No me dejó acompañarla, me dijo que la observara, cruzó la carretera y cuando se acerco a la puerta desapareció”, dice Palus. En 1976, la policía de Justice Illinois descubrió que dos barrotes de la puerta estaban doblados. Se dice que alguien trató de abrirlos, dañando la pintura y marcando sus manos en ellos como si fueran de plastilina. Un humano dicen no podía haberlo hecho, ¿sería el fantasma de Resurrection Mary? Esto es lo que muchos creen.

Otro cementerio con historias de fantasmas es el Mount Carmel, en el suburbio de Hillside, Illinois. A unos cuantos pasos de la entrada del cementerio por la calle Harrison está la estatua de Julia Buccóla Peta, conocida como la novia italiana.

Julia Peta murió en 1921 en Schaumburg, aparentemente por complicaciones al dar a luz, ella y su recién-nacido fueron sepultados juntos. Poco después de su entierro, su madre empezó a tener sueños extraños, donde su hija le suplicaba fuera exhumado su cadáver. Los sueños continuaron y después de 6 años en 1927, el permiso fue otorgado. Al abrir el ataúd, el cadáver de Julia Buccóla Peta estaba intacto, como si la acabaran de enterrar. Más extraño aún fue encontrar sólo huesos y polvo del cuerpo del infante. Lucía Buccóla Peta lucía de la misma manera que se casó cuando la desenterraron seis años después de su muerte. Hay reportajes de que se han visto apariciones muy seguido de una mujer vestida de novia cerca de su lápida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario